viernes, 1 de abril de 2022

FRANCK: SIETE PALABRAS DE CRISTO EN LA CRUZ



Esta pieza de Cesar Franck, Siete palabras de Cristo en la cruz, es una composición recientemente redescubierta. Decimos recientemente teniendo en cuenta que los tiempos en música son como son, es decir, mucho más lentos que en la vida cotidiana. Alguien dirá que 1954 queda muy lejos para el ritmo acelerado que llevamos hoy. Pues bien, en 1954 se descubrió el manuscrito original en la Biblioteca de la Universidad de Lieja, ciudad natal de Franck. No se interpretó nunca en vida del compositor y en la actualidad tampoco es muy habitual su audición, así que nos complace traer al blog una pieza que raramente se escucha en auditorios o iglesias. Probablemente debido a esto, no se encuentra esta pieza en las listas de obras de Franck.

Probablemente Franck la escribió para la Semana Santa de 1860, y se refiere a las siete últimas frases que Jesús pronunció durante su crucifixión, para el texto se basó tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Los evangelios recogen estas Siete palabras de Cristo en la cruz, , el de Mateo y el de Marcos, mencionan solamente una, la cuarta. El de Lucas relata tres, la primera, segunda y séptima. El de Juan recoge las tres restantes, la tercera, quinta y sexta.

Las Siete palabras de Cristo en la cruz son:

1. Pater, dimitte illis
2. Amen, dico tibi
3. Mulier, ecce filius tuus
4. Deus meus, ut quid dereliquisti me ?
5. Sitio! Dederunt ei vinum bibere cum felle mixtum
6. Consummatum est.
7. Pater, in manus tuas commendo spiritum meum

La obra de Cesar Franck consta de un Prólogo, O vos omnes, qui transitis per viam. En la pieza se alternan partes polifónicas severas y rigurosas que evocan momentos de la tradición coral renacentista, con otras de fuerte impacto sonoro y emotivo con evidentes referencias operísticas, dando a esta composición un carácter muy variado e intenso.

lunes, 15 de marzo de 2021

«EL EVANGELIO DEL AMOR». Nueve miradas a la Pasión de Cristo


Esta propuesta quiere aunar tres elementos: ofrecer una alternativa viable de culto a las imágenes de la Pasión en esos días, ayudando a las cofradías y hermandades a cumplir, aunque de una forma extraordinaria, con los preceptivos cultos fijados en sus Estatutos, algo que en 2020 se frustró debido al confinamiento general; en segundo lugar, una función de evangelización, intentando atraer a las personas ofreciéndoles una alternativa diferente en una edición que será, sin duda, mucho más introspectiva; y en tercer lugar, dar a conocer nuestro patrimonio escultórico desde una visión diferente, más cercana y como quizás nunca se podrá volver a observar en plenitud.

La Santa Iglesia Catedral, por su distribución arquitectónica, permite ofrecer esta opción sin interferir para el culto ni el correcto tránsito de los fieles. En este templo tienen su sede siete hermandades que rinden culto a la Pasión. Existen siete capillas independientes donde se pueden colocar cada una de las piezas, respetando la Capilla Bautismal por su significado y función en la Misa Crismal y la Vigilia Pascual, y la Capilla de los Remedios por ser la ubicación de la Reserva del Señor Sacramentado en el Monumento el Jueves Santo. Se trata de una actividad de culto donde los fieles puedan contemplar las imágenes desde una visión más cercana. Para ayudar a la contemplación, a “mover corazones”, se incorporado una pequeña reflexión sobre la Pasión llevada a la actualidad, con especial atención a los necesitados, los inmigrantes, los que sufren…. descargables en teléfono móvil a través de código QR, de forma que se pueda realizar individualmente o, si la situación lo permitiera, en pequeños grupos.